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Fundamentos Universales de la Ley Bíblica Hemos dicho que leyes justas son aquellas que se conforman a los principios universales de justicia que se encuentran en la Biblia. La Biblia nos dice cuales son estos principios. Es posible derivar las leyes de la Biblia de principios mas básicos y así convencernos de la veracidad de estas leyes. El principio mas básico, y del cual emanan todas las leyes es el principio universal del amor. A Jesucristo le preguntaron varias veces cual era el principal mandamiento. En el evangelio según San Marcos 12:29-34 se recuenta la siguiente conversación: Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle. El segundo de estos dos mandamientos se deriva del primero. La razón por la cual debemos amar a nuestro prójimo y a nosotros mismo es porque cada individuo esta creado con la imagen de Dios como parte integral de su existencia. El Apóstol San Juan en su epístola (4:20-21) dijo: Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama á Dios, ame también á su hermano. La razón, como explica Santiago (3:8-10), es que estamos hechos en la imagen y semejanza de Dios: Si bendecimos a Dios también deberemos bendecir a los hombres porque son hechos en semejanza de Dios. Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado; llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, los cuales son hechos á la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas. Muchos piensan del amor como simplemente una atracción romántica. El idioma Griego, en el cual se escribió la Biblia tiene varias palabras para el amor. Uno es ‘fileo' que quiere decir el cariño de familia. El amor romántico especialmente en su forma sensual se describe con la palabra ‘eros.' Esta palabra nunca aparece en la Biblia. La palabra que se usa con mas frecuencia es la palabra ‘agape' que se refiere al amor que se sacrifica por el objeto del amor. Este es un amor que se asocia mas con la voluntad que con las emociones. Es el amor al cual se refieren los dos principales mandamientos mencionados previamente. Dios nos da el ejemplo de lo que significa este amor al mandar a su hijo a morir por nuestros pecados. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16). Jesús le dijo a sus discípulos que el amor mas grande es el dar su vida por otra persona Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos (Juan 15:12-13). Sin embargo, todo el amor del mundo no vale nada sin tener la sabiduría necesaria para saber amar. Una vez como niño yo encontré una oruga que se había caído de una planta y estaba caminando en el piso. Yo le cogí cariño a la oruga y la puso en un envase con varios tipos de hojas. Sin embargo me entristeció que la oruga no comía. No pudo encontrar el tipo de hoja que comía la oruga, y al poco tiempo la tuve que soltar. Mi amor hacia la oruga no era sabio, pues no conocía sus necesidades. Mi amor le estaba causando daño. Así también, no es solamente importante tener amor hacia Dios y hacia el prójimo, tenemos que aprender como demostrar ese amor basado en un conocimiento de la naturaleza de Dios y el hombre. Eso es lo que encontramos en los dies mandamientos. Estos son el amor multiplicado por la naturaleza de Dios y del hombre. Veremos ahora que quiere decir esto. Los diez mandamientos se basan en la naturaleza constitucional del ser humano y de Dios. Los diez mandamientos tienen una significante estructura lógica. Los primeros cinco tienen que ver con la naturaleza de Dios y los últimos cinco tienen que ver con la naturaleza del hombre. Sin embargo, cada mandamiento tiene que ver con la relación del hombre con la naturaleza divina y con la naturaleza de los otros seres humanos. Nosotros estamos diseñados de una forma que hay propiedades dentro de nosotros que responden y necesitan una relación con las propiedades correspondientes de la naturaleza de Dios y de los otros seres humanos. Osea, podemos aseverar que los primeros cinco mandamientos no solo tienen que ver con las cinco propiedades de la naturaleza divina, sino, que también tienen que ver con la quíntuple naturaleza espiritual del hombre, osea el ser humano en su relación con Dios. El hombre tiene una naturaleza espiritual que necesita recostarse sobre la quíntuple naturaleza de Dios. La otra mitad de los diez mandamientos tiene que ver con la naturaleza física del hombre, osea, la relación del ser humano con el mundo material, lo cual incluye otros seres humanos. En adición a esta primera división básica de los diez mandamientos en dos partes, también se encuentra una segunda división menor que resulta en tres grupos dentro de cada mitad. En cada una de estas mitades los primeros dos mandamientos tienen que ver con la naturaleza intrínseca de Dios y al hombre, los segundos dos tienen que ver con la naturaleza extrínseca de ambos, y el quinto es un principio básico fundamental. La naturaleza intrínseca de Dios se refiere a como es Dios en si mismo, osea, su auto existencia única y su espiritualidad. La naturaleza intrínseca del hombre es su vida y sexualidad, somos seres biológicos y venimos en dos formas, hombre y mujer. La naturaleza extrínseca refiere aquellas propiedades de un objeto que son adquiridas, que no son parte de sus propiedades innatas. Las propiedades extrínsecas de Dios son los símbolos que el usa para comunicarse con nosotros, su nombre y su día. Las propiedades extrínsecas del hombre son las cosas que el adquiere como resultado de sus acciones. Estas son lo que comúnmente se llama propiedad privada (como terrenos, dinero, autos, ropa, etc.) y su reputación. La propiedad se refiere normalmente a cosas materiales mientras que la reputación se refiere a información. Sin embargo, hoy día, el dinero toma la forma de números binarios gravados en la memoria de una computadora en un banco. Por lo tanto, hay una estrecha relación entre propiedad y reputación. También hay una relación estrecha entre las dos características en las otras categorías, por ejemplo, entre la auto existencia de Dios y su espiritualidad, etc. En un momento analizaremos estos conceptos en mas detalles. Sin embargo primero presentaremos el contenido de los últimos dos párrafos en forma de una tabla para mejor visualizar la anatomía de los diez mandamientos. LA TABLA SE PONDRA PRONTO
Tope